Me descubrí escudriñando a través de los dedos de manos infantiles que cubren mi carita de niña.
Desde la oscuridad, lucho por mantenerme invisible, lejos de las manos que me violentan y me profanan.
No puedo.
Quiero tener luz, quiero tener colores, imágenes y rememorar el detalle de los paisajes por los que transito cuando cierro los ojos. No puedo.
Ya fue
Pero me siento paralizada por el temor, el asco y el dolor, intento creer.. que ya fue.. pero sigo, de alguna forma, agazapada entre las sombras..
Ya fue
Pero me siento en soledad, desprotegida y temerosa de descubrir lo que fue, permanezco en la oscuridad… cuando mis párpados se cierran solo oscuridad… la niña está atenazada.. me da miedo soltarla por si arrasa el bosque con la llama de la rabia.. por lo que no fue.