A dos centímetros

Puede que dos centímetros no parezca mucho, pero dos centímetros han podido evitar una caída fatal, fallar en la diana, impactar o no la hoja que se cae del árbol, sobre nuestra mano. Dos centímetros, representan un total de 20 milímetros. 20 milímetros que en 1993 dejó fuera de la oposición a Luis López y …

Horas perdidas.

Sumo las horas perdidas, camino despacio a dos pasos de ti. Te giras y tomas con seguridad mi mano, seguimos caminando mientras maldigo todo, con rabia y más rabia. Han pasado tantos meses. en algún cruce de caminos nos robaron la promesa de para siempre. Todavía busco el eco de tus pasos en casa, busco …

Puños en alto

Salíamos despacio, detrás se cierra la puerta del ascensor, me tomaste de la mano. Es tan nuestra esa forma de cogernos las manos, reconocería tu presencia con los ojos cerrados. A pocos metros de la puerta, te sentí más ágil, se abrieron las primeras puertas, soltaste mi mano y caminaste hacia las segundas, se abrieron. …

Hogar

Tu siempre serás mi hogar, porque nuestro nosotras me permitió soñar y alcanzar algo de nuestros sueños, formábamos un gran equipo, lo seguimos formando. Me he descubierto construyendo un nuevo hogar, un hogar pese a mi misma en ocasiones. Reconozco que cuando volví aquí lo hice para encontrar la fuerza y seguir en pie. Creía …

sin miedo y libre

he querido despojarme de mí para poder miraros a los ojos he tenido que abandonar el silencio para empezar a escuchar el vuestro he tenido que olvidar el recuerdo para reconstruir fragmentos antes de la perdida de una hija. he tenido que apartarme del enfado e intentar retomar el abrazo he tenido que despojarme de …

La Lluvia

He recorrido ese paseo que hacíamos, me ha gustado. Sentí miedo antes de empezar, nunca sé lo que puedo ser capaz de soportar. Casi siempre me sorprendo, casi siempre. Ya no podía retrasarlo más, las vacaciones finalizaban, imposible demorarlo y sí, tenía que cumplir con la palabra que me había dado. Dejé que nuestro pasado …

Hasta Mañana

Que alegres al reencontrarnos y ver cómo tus ojitos sonreían. Tomaste nuestra cara entre tus manos, cálidas, amorosas y suaves, nos regalaste un abrazo. Había sido una semana con altibajos, pensaba que no dolería, pero sí que duele. El próximo miércoles también dolerá, pasearemos y comeremos juntas, espero que nos volvamos a reir. Me encantó …

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