Coraza y Miedo

Aquí nos tienes, aquí estamos para cuando puedas, ruda o amable, triste o alegre, feroz o abatida da igual, aquí estamos, mi niña. He visto cómo temblabas cuando por fin comenzaste a abrir esa coraza de hielo y hierro. Te abrazo e intento que te sientas segura, mientras sollozas de dolor. Te empieza a tocar …

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